Recordari, Re (de nuevo) Cordis (corazón). Agradeciendo la sagrada palabra que mantiene vivos los saberes de los ancestros, continuamos compartiendo las enseñanzas que narran nuestros abuelos. A  la abuela Matilde de nuevo gracias por su dulzura.

“Nos unimos por el tambor, y el tambor es el corazón” A. Matilde….. El sonido es vibración y todo absolutamente todo en el universo también vibra. Escuchar los latidos del corazón es reconocer que hacemos parte de la vida, de la unidad, escuchar el latido del corazón es entrar en sincronía con la vibración infinita y eterna, es sentir y ser en  amor. Los abuelos hablan de recordar no como un proceso mecánico de memorización, sino del retorno al pálpito universal, a la vibración originaria que mantiene el orden de toda la existencia, el fluir de los ríos, el crecimiento de las plantas, el nacimiento y la muerte, el amanecer , la noche… todo en la sagrada espiral.

Cuando vibramos desde el corazón de MadrePadre que es también nuestro corazón, encontramos la medicina, revisamos y aclaramos el camino para continuar. Las situaciones que a nuestra cotidianidad llegan tienen un propósito, incluso aquello que nos resulta en principio incomprensible tiene una intensión; la medicina del corazón enseña a cuestionar no el por qué sino el PARA QUÉ de aquello que se nos presenta. El para qué, resuena en nosotros y nos permite comprender, NOS DA ENTENDIMIENTO, pues solo uno mismo puede saber con absoluta certeza lo que en uno mismo sucede, el límite está en no querer  reconocerlo.

Reconocer implica confrontar los propios miedos, las situaciones dolorosas o destructivas, estar cerca a lo que nos desestabiliza y ante esto, poder elegir la calma, la alegría, el perdón,  el amor. Reconocer y revisar nuestro camino nos reconcilia con el todo, y esto no significa que cesarán las pruebas, más es alimento y da firmeza para afirmar lo que hemos aprendido. “Para ver cómo está su silla, cómo están sentados sus pensamientos, sus palabras y sus acciones”, dice la abuela.

Vibrar desde el corazón de MadrePadre es evitar la preocupación, pues todo está en MadrePadre que es incondicional, abundante, generos@, y como todo está y todo es, todo llega y sucede en su momento.

RECUERDO, VIBRO, SOY .Gratitud infinita. Ah’hoo


A

Cuando la luna se encuentra en su mayor expresión de luz y redondez la energía se intensifica, es momento para que nuestra intuición se conecte con la abuela luna, honrando el SOLSTICIO DE VERANO (21 Junio) y sus energías latentes basándonos en una tradición de los pueblos originarios llamada : la verbena de San Juan.

Antiguamente se reunían alrededor del fuego a danzar por sus intenciones honrando su poder de transmutación y energía;

"Las raíces de la celebración de la Noche de San Juan se pierden en el tiempo. Nuestros antepasados creían que el Sol estaba enamorado de la Tierra y se resistía a abandonarla. Y por ello comenzó a festejarse en la última noche de primavera, alrededor del 24 de junio, A esto se unía la creencia de que ese día era el ideal para ahuyentar a los malos espíritus y atraer a los buenos, así como para librar encantamientos de amor y fertilidad, tiene sus raíces en rituales paganos, donde el fuego es el protagonista como símbolo de nuestro astro rey “El sol””
La cita fue el 23 de julio a las 6:00 en donde 6 lunas llenas sentimos el llamado y muy temprano nos encontramos para meditar y alivianart la maleta, el sol nos maravillaba con sus simples y calurosos amores, mientras sentadas nos dispusimos a celebrart junto con la luna llena el festival de san Juan con el ritual de los 23 deseos. Cada una previamente realizo una carta en donde se enunciaba que querían soltar, la importancia de escribir es una magia que solo se da en este tipo de confieso, el escrito, el que se hace pensando y escudriñando que es lo que verdaderamente pesa sin necesidad.
Visualizando la energía de la luna llena soltamos, y leímos la carta, después de ello con una vela de color naranja y honrando el fuego, su poder transmutador cada una observo el proceso de quema de los viejos patrones mientras con amor los despedía. Luego de eso, con toda la energía de la luna llena, y el sol-fuego-padre nos dispusimos a elaborar 23 deseos para este próximo ciclo, los 23 papelitos fueron sellados y cada una los conservara hasta el próximo san juan, 23 de junio de 2014, ese día, nuevamente volveremos a leer nuestros deseos, entregando al fuego, lo que ya nos ha dado.
La enseñanza principal de esta actividad es el INVENTARIO, inventario con conciencia, tanto de lo que se suelta como de lo que se pide.






H
Agradeciendo el camino en el que nos encontramos con la sabiduría de nuestros ancestros, portadores de la sabiduría nativa, universal. En esta ocasión tuvimos la oportunidad de compartir con la abuela Matilde, guardiana de la tradición muisca de la Chicha  (Fapqua, facua). Y su hijo, Alex. La abuelita y su familia comparten esta medicina a través de la PALABRA DULCE, sembrando el AMOR Y LA UNIDAD. Nos recuerda que todo lo que hacemos debe llevar una INTENSIÓN, un PROPÓSITO.  Pero para permitir que aquello que pedimos con intensión llegue es importante RECORDAR y RECONOCER cómo está nuestra relación con la unidad y de este modo abrir los caminos. Nuestra relación con la unidad implica saber que somos lo mismo, el mismo territorio adentro  y afuera, yo soy la piedra, la laguna, la montaña, el rio...la relación con la unidad incluye también la relación con las personas y consigo mismo, pues somos UNO manifestados de múltiples maneras. Por ende somos también nuestros padres, nuestros abuelos, nuestros bisabuelos, el mismo hombre, la misma mujer… entonces, estamos convocados a SANAR todas nuestras relaciones. Eso es pagamento a la madre y al padre universal, padre madre incondicional, abundante, sabi@ y etern@.
  • Estamos convocados a sanar y a reconciliarnos con nuestro pensamiento, nuestra palabra y nuestra acción.(Reconocernos el todo es abandonar las falsas ideas que tenemos acerca de nosotros, así mismo cuidaremos  lo que decimos, lo que pensamos y lo que hacemos, pues cuando hiero a otro, estoy hiriendome a mi mismo, lo mismo sucede con el amor)

  • Estamos convocados a sanar y a reconciliarnos con nuestra madre,  nuestro padre, hijos, hermanos y con los miembros de nuestra familia.(Como hacemos parte del mismo tejido, sanando nuestro pasado y amando nuestro presente cuidamos de las generaciones que nos seguirán, las nuevas semillas.)

  • Estamos convocados a sanar la relación con el compañero o compañera.(Vivenciar la sexualidad sagrada es cuidar nuestra energia, cuidar y respetar nuestro cuerpo, actuar con el corazón y  conciencia; entendiendo que la energia sexual no es solo genital, sino energia creativa, energia vital, energia gestante que permite construir un camino claro y un tejido fuerte)   
  •  Estamos convocados a sanar la relación con toda la creación que nos rodea. (Reconocerse en el otro, persona, animal, planta, tierra, aire, fuego, agua, ....ESPIRITU.)Cuando hacemos esto RENACEMOS, Volvemos a SER aquello que dejamos de ser por miedo, rabia, inseguridad, celos, etc. ASÍ MISMO TODO EMPIEZA A LLEGAR EN SU DEBIDO MOMENTO.

-“SOMOS NUESTRA ENFERMEDAD , dice Alex tocando su cabeza, SOMOS NUESTRA MEDICINA, dice Alex tocando su corazón” sonrío, sus gestos me hacen pensar en aquellos ACUERDOS O CREENCIAS a las que debemos RENUNCIAR PARA VIVIR Y SER EN AMOR.- 
La medicina del maíz es la dulzura, desde allí y con firmeza empecemos a sanar nuestros círculos, círculos inmersos dentro de otros círculos, hagamos eco de esta sabiduría que nos recuerda el perdón.
Recordemos también los lugares sagrados, aunque caminamos sobre el cemento, bajo él está la vida, en cada cosa que perciben nuestros sentidos, recordemos la paciencia del árbol, la fluidez del agua, la fuerza de la piedra, el sonido de la montaña, la calidez del sol;  visitemos  y escuchemos  al territorio pues ahí están los abuelos sentados, hablando todo el tiempo.

Nuevamente Gracias por las enseñanzas. Ah’hoo


Agradeciendo el camino, continuamos compartiendo la medicina de nuestros abuelos, haciendo eco y RECORDANDONOS. El abuelo Ramiro de tradición muisca, nos habla de la experiencia divina del parto y nos recuerda la sabiduría, la medicina y el misterio implícito en el acto de tejer, acto que ha acompañado a nuestros antepasados en toda su existencia. La misma vida es un tejido del que todos hacemos parte.

El tejido trasciende la forma del objeto y lo llena de energía, no se teje solo la materia, se teje el pensamiento, y el pensamiento es la representación de la vida . Cada nudo es la conciencia misma, de ello depende la coherencia del tejido, la construcción de todas las relaciones.  El origen cósmico esta allí.--------------¿Cómo está nuestro pensamiento?----------------------

Todos guardamos en cada parte de nuestro cuerpo, memoria, nuestros recuerdos se acumulan allí  y ocasionalmente no nos permiten fluir. Pero tenemos la posibilidad de renacer, circular, desanudar, anudar y fortalecer los hilos de nuestro propio tejido.

El tejido, la metáfora a través de la cual dialogamos con el ser, con la unidad; nos da la posibilidad de volvernos a parir, de volver a la espiral originaria e infinita en la que hilamos nuestro camino con un propósito claro.

La mujer lleva en su interior la mochila, el utero, donde crece la ESPIRAL DE LA VIDA. El hombre la acompaña, la soporta, es la gasa de esa mochila.

Tejer una mochila con intensión es medicina , podemos entrar en el profundo silencio que habla, aconseja y sana cuando nos dedicamos a realizar esta actividad con un propósito especifico: sanar un relación, sanar la enfermedad física, sanar emociones negativas, tejer un proyecto, identificar algo presente o ausente en nosotros,… cualquier intensión que proviene del corazón es un canal para sentir y disfrutar la bendición de SER.

LOS HILOS MANTIENEN LA VIDA.
TEJIENDONOS EN AMOR. Gracias nuevamente por la palabra sabia. Ah'hoo

Es el Circulo convocado por una mujer, aprendiz de la tradición de la Madre Tierra, con el propósito de re-establecer el Despertar de lo Femenino, para activar la Humanidad (Seres con Conciencia en armonía con la naturaleza).
Para que las mujeres re-descubramos ese femenino, debe retomar las acciones propias de las féminas, donde el masculino no pueda intervenir, por eso el TEJIDO es la herramienta, que nos une como Hijas de la Madre Tejiendo los Hilos de la Vida, con este Arte, podemos retomar el saber de las abuelas, para:

• Despertar de las memorias ancestrales (nuestras encarnaciones), como también de nuestros antepasados( Línea genética). Cuando establecemos el contacto con nuestros padres, abuelos, bisabuelos y la sabiduría del territorio donde naciste, es mas fácil que la memoria de las vidas, se sincronicé con nuestro presente y asi vivenciar plenamente, lo aprendido a lo largo de la existencia.
• Sanar las diferentes instancias del ser, nuestros cuerpos, mentes, emociones, alma.
• Sanar hijos, pareja, familiares, amigos.
• Establecer una forma de oración personal y grupal con la Madre Tierra.
• Abrir el canal de conexión con tu ser interior.
• Tejiendo se ejercita la imaginación, la creatividad, la relajación y la solidaridad femenina.

La aguja representa lo masculino, tejemos con una sola aguja y que nunca tenga curva, ya que así debe ser el hombre que es realmente nuestro compañero, mas alla de pareja y/o esposo, el que nos acompaña en el camino, pero que sigue su propio sendero, que tiene la capacidad de concentración, por eso mismo ellos se dedican a una tarea en especifico y allí reciben los frutos del universo.

El hilo, hilaza, lana, etc., representa lo femenino, que es la energía que da las diferentes formas, ya que la mujer en su pensar es amplio, espiralado, en expansión, por eso mismo, las féminas podemos hacer múltiples tareas a la vez, cocinar, cuidar los hijos, programar reuniones de trabajo y con todo mantenernos creativas y bellas.

Tomado de:  CIRCULO DE LAS ABUELAS KALI




Las filosofías orientales tradicionales describen la profunda interacción entre la energía de la Tierra y la del cuerpo físico humano, y la fuerte conexión entre la energía femenina y la atracción natural de la Tierra. Entender que la naturaleza de la mujer, con sus flujos y reflujos, es positiva y poderosa, nos da la oportunidad de sanar y vivir de forma equilibrada y sana.
Según algunas creencias orientales, el cuerpo de las mujeres difiere del de los hombres en que la energía de la Tierra sube por nuestro cuerpo y lo penetra. Esta energía femenina «atrae hacia dentro», es una fuerza centrípeta, y es irresistible. Es tan poderosa, que si se vive en un ambiente familiar, la mayo-ría de los miembros de la familia giran alrededor de la persona que tiene la mayor energía centrípeta —generalmente la madre—, y cuando no está, lo notan agudamente. 
Los hijos se guardan sus quejas para contárselas a su madre al final del día si ella no ha estado en casa. Mis hijas siempre quieren saber dónde me encuentro cuando estoy en casa. Si salgo de una habitación, antes de que pase un minuto me llaman: «Mamá, ¿dónde estás?». Cuando eran más pequeñas siempre tenían que estar conmigo en la misma habitación. No pude darme un baño sola hasta que la mayor cumplió los nueve años. En cambio, cuando las niñas eran pequeñas, mi marido tenía que estar fuera mucho más tiempo que yo para que ellas lo notaran. Esa energía centrípeta de la mujer está en funcionamiento cuando se pone el bebé al pecho, y cuando acepta el pene en su vagina (si es heterosexual) y su óvulo hace señales químicas a los espermatozoides para que naden hacia él.
Michio Kushi, el maestro de macrobiótica que fue el primero en escribir sobre esta forma de energía para lectores occidentales, señala que la fuerza centrípeta de la Tierra que sube por los pies está presente también en los hombres, así como la fuerza del cielo, que baja y entra en el cuerpo por la cabeza (fuerza centrífuga), está también presente en las mujeres. Lo que difiere es el grado en que está presente cada energía. En general, en las mujeres hay más energía de la Tierra que sube. Me han dicho que las mujeres del pueblo navajo usan faldas porque eso aumenta el acceso del cuerpo a esa energía de la Tierra a través del círculo que forma la falda.

La energía de la Tierra 
(Cuerpo de Mujer, Sabiduría de Mujer – Dra. Christiane Northrup)


Fecha del círculo: 22 De junio de 2013

El Círculo fue realizado en la finca Sua Chi ubicada en Suba en el barrio Casa Blanca. La idea principal del circulo era hacer un viaje dentro de nosotras para el reconocimiento de lo divino que habita en el interior de cada una, al tiempo que conectándonos con la energía de nuestras hermanas lográbamos reflejarnos en ellas, conociendo que todas llevamos en nuestros cuerpos, mentes y espíritus algo esencial que fluye nos define y nos definirá en relación con el universo. Reconocernos en unidad fue uno de los objetivos centrales , como circulo de mujeres, enlazado directamente con Gran Madre y todas sus fuerzas, ciclos, transmutaciones. Mirarnos a los ojos, comunicarnos a través de la piel, los abrazos, las lágrimas, las sonrisas, los cantos, todo fluyo para llevar las energías manejadas en el círculo a un nivel muy sensitivo, por lo tanto muy consciente de la mujer propia y la mujer a nuestro lado que sin duda nos refleja.
El día y la noche de ese 22 de Junio estaban cargados de energía especial pues recién había pasado el solsticio de verano, la luna estaba llena, más cerca de la tierra, se sintió fuerte este fenómeno en el círculo pues todas estuvimos despiertas conectadas directamente con esta fuerza lunar y femenina.
El circulo fue abierto aproximadamente a las 3:45 pm con una oración para la apertura del círculo, aproximadamente a las 4:00 pm empezamos con una meditación de regreso al vientre de la madre, que tuvo como objetivo hacer un viaje a través de nuestra memoria y nuestros sentidos a ese momento en el cual físicamente estábamos unidos a otro ser, lo que nos hacia perdernos de nuestra individualidad para integrarnos a otros, en este caso nuestra madre y nuestro padre, reconocernos en ese instante donde aún no sabíamos nada, éramos pequeñas semillas de vida, volver a nacer par desaprender y aprender.
La meditación duro 30 minutos, las chicas reaccionaron de diferentes maneras, algunas muy contentas por la experiencia, sintiendo que despertaban lugares de su memoria que nunca habían trabajado, otras estaban más consternadas por la actual relación con sus padres. Esta meditación fue el comienzo de un reconocimiento de lo muy profundo de cada ser, Una experiencia completamente personal.
Después surgió una actividad no planeada pero que considero una de las más necesarias, que tenía que hacerse desde hace tiempo y el espacio lo permitió; la siembra de la luna, en un gran abuelito árbol de la finca, donde se explicó en qué consistía el ritual de la siembra de la luna, las chicas por primera vez tuvieron una muestra visual directa de la siembra, a la vez que se explicó el uso de la copa.
En otro lugar de la finca llevamos a cabo dos actividades más que incluían el despertar del cuerpo reconociendo a la otra a través de su piel, su olor, su ser… Este ejercicio se practica regularmente en la danza para reconocer a los compañeros en su corporalidad ofreciendo confianza, compresión, sentires… Así funciono esta vez, fue una actividad muy elevada, en el sentido en que cada chica llevaba su viaje, dejando sus cargas a la vez que podía reflejarse en sus hermanas que la acompañaban en el viaje, los olores, las risas los llantos, las pieles, todo reflejaba lo que causó el ejercicio en todas las mujeres.
Esta actividad concluyo aproximadamente a las 5:30 pm seguida de unos ejercicios de yoga con el saludo a la Luna, actividad organizada por Nesly, justo durante la realización de esta actividad una luna llena y amarilla se visualizó saliendo de los cerros.
El circulo de palabra comenzó aproximadamente a las 6:30 pm, todas reunidas alrededor del fuego como hace siglos lo hacían las abuelas, las mujeres del pasado que se reflejaron en nosotras esa noche, en compañía del abuelo tabaco cada una puso su intención, su sentir su pensar, lo que su alma quiso expresar. Hubo palabras sabias, sentimientos muy sinceros, silencios que hablaban de verdades, intenciones, dolores, sueños rotos y otros reparados. Concluyo de esta palabra que alimentó los corazones de cada una de las presentes, que el compartir colectivo de saberes de la vida es primordial para aprender y establecernos como una comunidad de mujeres.
El círculo se cerró a las 7:30 pm con el calor del fuego, las melodías de la pachamama, la noche estrellada, la luna colgada, los sentires de todas las hadas unidos transmutando, afirmándose, cambiando, el circulo tomo su rumbo, todo fluyo de una forma muy hermosa, sentí la unidad, el reconocimiento en la madre, en la hermanas, en eso circulo lleno de magia que se tejió con cada una de nosotras de nuestras simples presencias.



Por:  Lunatica Reves.